viernes, 1 de marzo de 2013

POR SOBRE LAS NUBES


El cielo alzado sobre mí en una tarde estival
la mirada se pierde en el celeste imaginario
las nubes difuminadas se tornan rosas de esponja
el paisaje medio borroso por la velocidad del viaje
los lugares se pierden el el olvido de la carretera
el destino se acerca a cada kilómetro avanzado
la música susurra en mis auriculares
la tibieza de un sol de atardecer
comienza a desvanecerse
la noche desciende y se instala sobre el mundo
y sobre las nubes las estrellas titilan
tímidas al principio, violentas en su origen.

sábado, 2 de febrero de 2013

A VECES...

A veces amanezco como en un punto muerto, como reiniciando mi sistema. Me siento incapaz de sentir nada, ausente de mí misma y desconectada de mi entorno que me parece absurdo, el sinsentido de sólo respirar, detestando la humanidad que me toca en suerte sufrir o disfrutar, depende del día...

ENCUENTRO


Tus dedos se entrelazan de los míos como si descubrieran un mundo nuevo. Recorres mi piel con calma, con la tersura de una manos firmes, acostumbradas al trabajo duro. Acaricias mi rostro con la ternura de tu juventud que gravita en la sabiduría de un milenio. Conquistas mi boca, mis labios que se abren como una rosa matutina, te ofrezco mi deseo, mi ansia de amar con locura, abrasada de tu fuego y mi fuego en un incendio de locura.
Te quiero desde hace mucho, cuando te encontré y perdí al que yo creía.

RENUNCIA ABSOLUTA


Justo cuando todo era tormenta
unos ojos duros que escondían ternura
aparecieron frente a mí y me desarmaron
nunca esperé nada, nunca creí nada
aunque algo en mí clamaba justicia
renuncié, entonces, a la seguridad de mi soledad
tuve muchos días buenos construyendo palacios
una y otra vez, sin embargo, regresaban los miedos
reviví cada martes frente a tu sonrisa, el fuego
olvidé mi lugar, derribé mis muros
liberé esa pequeña fiera que contengo
abrigué esperanzas dormidas, casi expirantes
gocé pequeñas alegrías: sonrisas, miradas, abrazos, bailes en medio de la calle
organicé veladas inconclusas, como puñaladas
sabía que mi amor era sobre todo infecundo, como siempre
a pesar de todo aferrada a una pequeña luz de ilusión
leía mensajes de tu cuerpo como una torpe analfabeta
acariciaba tu imagen en mis sueños y delirios matutinos
reía y lloraba día tras día, noche a noche en la penunbra
caminaba como un zombie hambriento, desgarrado
odiaba esta humanidad que arrastro
no aceptaba mi cara, ni mi cuerpo ni mi historia
nunca tendría tu amor, ni siquiera tus caricias por causa de mí misma
obtuve dolor tras dolor sin que te enteraras
mientras amanecías en otros cuerpos
en otras ellas, mejores que yo, con aroma a primavera
amores de una noche o más de alguna
mientras yo lloraba tu ausencia tu respeto
amor, levanta tu ego en ti mismo, construye tu vida
sigue tu destino sin miedo, que la que te ama camina con Caronte, una vez más

COMIENZO A DECIR ADIÓS...


Las fuerzas que me sostuvieron cuando estuve más perdida en este mundo opaco comienzan a abandonarme  de manera creciente día con día.
Me salvaste de mi propia extinción que se veía inminente cuando quise renunciar a todo, cuando estaba aburrida de la misma miserable rutina que día tras día me llevaba de uno a otro de mis trabajos.
Que por qué me quería morir? Y te atreves a preguntarlo?
Pues, me quería morir porque estoy cansada de ser la idiota útil, ésa que está para todos que todo el tiempo corre a ayudar a aquellos que le han dado al menos una sonrisa de cariño, ésa que cada mañana cumple su horario y que si bien dista mucho de ser la mujer perfecta, parece eso mismo y nadie la busca porque no tiene problemas y no necesita a nadie.
No soy eso y ahora no soy nada, mi servicio comunitario ha terminado, ahora quiero algo para mí, necesito algo para mí, desesperadamente ansío algo para mí, y qué es ese algo... simple, tan simple y al mismo tiempo tan imposible... te quiero a ti, tu amor, tu cuerpo, cada una de tus sonrisas entre malvadas y alegres, tus ojos entre pérfidos y tiernos, tus caricias peligrosas, asfixiantes, tu hombría y violencia sorpresiva...
Y tristemente sé que no vendrás, que no me darás ni tus caricias ni tus besos ni tus abrazos, noches o mañanas trémulas.
Y ya decidí que mi fin será el olvido, mi paso por la vida sin recuerdo, sin nostalgia, sin huellas, sin tu amor.
Mi vida fue la de todos y la de nadie.
Y con eso la despedida comienza y terminará pronto para poder descansar aunque no sea en paz.

ÁMAME


Por qué a veces me viene esta angustia de no verte, de saber que tus pensamientos no me tocan, de sentir que no te alcanzo, que no puedo tocarte con mis manos ni abrazarte con mis besos, ni dormir contigo una tarde de sosiego, ni amarte con la lujuria de mi deseo, contenido en cada suspiro en que extingo parte de mi camino vital.
Dónde estás por las noches cuando despierto llamándote, gritando como bestia herida, desgarrada en desconsuelos.
Cómo puedo volver tus ojos hacia mí, tus manos sobre mí, tu cuerpo en mí, tu mente sincronizada con la mía. Cómo puedo unir tu alma a la mía en un beso cálido, húmedo, suave y eterno.
Sólo una palabra pido... no tengas miedo y ámame, suplico.

CARRUSEL



Es invierno, tormenta, frío,
desierto, noche y vacío.

Insana penumbra de olvido
cada vez que un sueño inicia su recorrido.

En una esquina el mundo gira gira
el mundo olvida este pequeño
animal herido.

Una lágrima, la misma lágrima,
la de siempre, irrumpe impúdica,
desvergonzada y cruel.

Unos ojos de ternura brillan
cercanos, tiernos, amigos.

Una sonrisa se asoma
por una ventana y
lo ilumina todo
como un amanecer de encantos
de nuevos sueños parisinos.

Unos labios dulces y lejanos
perfumados de temblores
bañados de cristales
de arcoiris sinuosos.

Y no sé cómo llegar hasta ellos
no sé cuántas escaleras tenga que subir
para beber de su vida
para extasiarme en cada suspiro.

Y lloro, y caigo, y muero
en cada ausencia
en cada sueño
en cada olvido.